Reservas de carbono de mangles intactos y emisiones que surgen de su conversión en la República Dominicana
Año de publicación:
Número de Estudio:

83

Autor:

J. Boone Kauffman, Chris Heider, Jennifer Norfolk, Frederick Payton

Abstracto:

Los mangles son reconocidos de poseer una variedad de servicios ecosistemas incluye índices altos de captura y almacenamiento de emisiones de carbono (C) a la atmósfera. Pero pocos estudios han cuantificado las reservas o pérdidas de carbono asociados con la conversión de estos ecosistemas. En este estudio cuantificamos las reservas de carbono de tres tipos comunes de mangle caribeño además de las reservas de estanques de camarón abandonados en áreas anteriormente ocupados por mangles – una conversión de uso de suelo común a través del mundo.
En los mangles de la provincia Montecristi en el noroeste de la República Dominicana, encontramos reservas de C que oscilaban entre 706 y 1131 Mg/ha. Los mangles de estatura media (3-10 m de altura) tuvieron las reservas más altas y los mangles altos (>10m) tuvieron el almacenamiento más bajo. Reservas de los mangles tipo arbusto (<3m) fueron relativamente altas debido a la presencia de tierra lleno de carbono hasta 2 metros. Reservas de estanques de camarones abandonados fueron 95 Mg/ha o ˜11% de las de los mangles. Usando un enfoque de cambio-stock, las emisiones potenciales de la conversión de mangles a estanques de camarón oscilaban entre 2244 a 3799 Mg CO2e/ha (equivalentes de CO2). Esta es entre las más grandes emisiones de C que viene de uso de suelo en los trópicos. Los 6260 ha de mangles y mangles convertidos en la provincia Montecristi están estimados de contener 3,841,490 Mg de C. Mangles representaron 76% del área pero actualmente almacenan 97% del C en este pantano costero (3,696,722 Mg C). Tierra convertida almacena solo 4% del C del ecosistema (144,778 Mg C) mientras se compusieron 24% del área. Por estos métricos el reemplazo de mangles con estanques de camarón y sal ha resultado en emisiones estimadas de esta región de 3.8 millón Mg CO2e o ˜21% del C total antes de conversión. Dado las reservas de C altas de mangles, las emisiones de su conversión, y otras funciones y servicios importantes que proveen, su inclusión en las estrategias de mitigación de cambio climático está justificado.

Principales Resultados y Conclusiones:

Bosques de mangles almacenan una cantidad muy alta de carbono, sin tener en cuenta la altura de los arboles que constituyen el bosque.

  • “La concentración alta de C a través del perfil de los mangles resultó en reservas de carbono altas.” (523)
  • “El promedio de reservas de carbono total del ecosistema de los mangles Montecristi fue 853 Mg/ha (Fig.3).” (523)
  • “Estimamos las reservas total de Carbono del pantano Montecristi a 3,841,490 Mg C (excluye el C no probado en marismas o mar abierto).” (524)
  • Los mangles actualmente almacenan un estimado 97% del C de esta área (3,696,722 Mg C).” (524)

Reservas de carbono de estanques de camarón que habían sido convertido de manglares fueron considerablemente menos que las reservas C de manglares intactos. La conversión de manglares a estanques tiene un impacto negativo en la habilidad de la tierra en esa región de almacenar carbono.

  • “Las reservas de C de estanques de camarón fueron solo ˜11% de las de manglares. Esto representa una pérdida potencial de 661-1135 Mg C/ha cuando manglares son convertidos a estanques de camarón.” (524)
  • “Tierras convertidas fueron estimadas de constituir 24% del área vegetada (1516 ha) pero almacenaron solo 4% del C total del ecosistema (144,768 Mg C)).” (524)
  • “Suponiendo que estos estanques anteriormente fueron manglares, conversión resultó en pérdidas grandes de reservas de C.” (525)

La reducción de reservas de C por medio de conversión de manglares resulta en emisiones de C. Emisiones de conversión de uso de suelo de manglares en el área fueron 5 veces más que las predichas de conversión de bosques de hoja perenne tropicales a pastura de ganado y más que 11 veces las predichas de conversión de bosque seco a pastura de ganado.

  • “Estimaciones de 1,036,971 Mg C perdido debido a la conversión de mangle a estanques de sal, estanques de camarones cultivados, y otros usos….o una pérdida de 21% de las reservas de C potencial del ecosistema del pantano Montecristi desde conversión.” (524)
  • “Las emisiones acumulativas de los 1516 ha que han sido convertidas son 3.8 millón Mg Co2e.” (525)
  • “Las emisiones que vienen de la conversión de bosques tropicales secos y de hoja perenne son alrededor de 20% y 9% respectivamente de las emisiones predichas de la conversión de mangles a estanques.” (525)
  • “Emisiones de 1ha de manglar convertido en estanque de camarón es equivalente de las emisiones de 5ha de la conversión de bosque tropical perenne y 11.5ha de bosque seco tropical.” (525)

Estimaciones actuales indican que la deforestación mundial de manglares es la causa de 10% de todas las emisiones asociadas con conversión de bosque. Es probable que el porcentaje real es aún más alto. Este hallazgo indica que los manglares son mucho más efectivos en el almacenamiento de carbono que otros tipos de bosques. Debido a su rol en el almacenamiento de carbono y sus otras funciones en ambientes costeros, mangles tienen que ser incluidos en los esfuerzos para mitigar cambio climático.

  • “Cuando son convertidos, las pérdidas de C son altas porque cantidades grandes de C anteriormente almacenadas en tierras suboxicas son perdidas, que resulta en emisiones potencialmente gigantes de gases causantes del efecto invernadero.” (526)
  • Tasas de deforestación de manglares están entre las más altas de todos los ecosistemas en los trópicos. (Polidoro et al. 2010).” (526)
Trabajos citados:

Polidoro, B. A., K. E. Carpenter, L. Collins, N. C. Duke, A. M. Ellison, J. C. Ellison, E. J. Farnsworth, E. S. Fernando, K. Kathiresan, N. E. Koedam, S. R. Livingstone, T. Miyagi, G. E. Moore, V. N. Nam, J. E. Ong, J. H. Primavera, S. G. Salmo, III, J. C. Sanciangco, S. Sukardjo, Y. Wang, and J. W. H. Yong. 2010. The loss of species: Mangrove extinction risk and geographic areas of global concern. PLoS ONE 5(4):e10095. doi:10.1371/journal.pone.0010095.