Conservación de los ecosistemas de manglares en las Filipinas más allá de las fronteras disciplinarias e institucionales
Año de publicación:
Número de Estudio:

40

País:
Autor:

J. Farley, D. Batker, I. de la Torre y T. Hudspeth

Abstracto:

El ser humano está rápidamente agotando los ecosistemas críticos y las funciones de ayuda a la vida que brindan, lo que hace más urgente el desarrollo de herramientas de conservación eficaces. Por medio de un estudio de caso sobre la conversión de los ecosistemas de manglares a la acuicultura de camarones, el presente artículo describe un esfuerzo de desarrollo de un enfoque transdisciplinario y transinstitucional de la conservación que también capacita a las generaciones futuras de profesionales de la resolución de problemas ambientales. Trabajamos de cerca con académicos, organismos no gubernamentales, el gobierno local y las comunidades locales para organizar un taller en Puerto Princesa, Palawan, Filipinas. Los objetivos principales del taller fueron: (1) capacitar a los participantes respecto de los principios básicos de la economía ecológica y sus metas de escala sostenible, la distribución justa y la asignación eficiente; (2) aprender de las partes interesadas de la comunidad local y de los científicos participantes en relación con los problemas que rodean a la conversión de los ecosistemas de manglares en acuicultura de camarones; (3) aprovechar las habilidades y los conocimientos de todos los participantes a fin de diseñar soluciones para el problema, y (4) comunicar los resultados a aquellos que tienen el poder y la autoridad para actuar. Llegamos a la conclusión de que los beneficios económicos y ecológicos de los manglares intactos están muy por encima de los retornos de la acuicultura. No obstante, contra toda lógica, los derechos privados sobre los ecosistemas de manglares favorecen una asignación de recursos ineficiente, injusta e insostenible: la tragedia de los no comunes. Presentamos los resultados del taller a la prensa y el gobierno local, lo que provocó el cierre de estanques de acuicultura para conservar el ecosistema amenazado. La comunicación eficaz con el público correcto resultó esencial para transformar la investigación en acción. Nuestro enfoque es prometedor y puede aplicarse con facilidad a proyectos de investigación y defensa de la conservación en todo el mundo, pero debería mejorarse por medio de la gestión adaptativa. Los profesionales del área práctica deben apoyarse en los elementos que funcionan y descartar o mejorar los que fallan.

Principales Resultados y Conclusiones:
  • Existe un sinnúmero de problemas relacionados con la conversión del hábitat de los manglares a operaciones de acuicultura: “La acuicultura contamina las aguas locales con efluentes, propaga las enfermedades y, gracias a que extrae grandes cantidades de agua dulce subterránea, suele atraer el agua salada a los acuíferos costeros, lo que daña el suministro de agua de las comunidades locales” (41).
  • Bienes y servicios del ecosistema que brindan los manglares: regulación del gas, el clima y la perturbación, suministro de materias primas y agua, capacidad de absorción del agua, control de la erosión &amp, retención de los sedimentos, respeto del ciclo de los nutrientes, polinización, control biológico, refugios o hábitat, recursos genéticos, recreación y cultura (42)
  • De todos los manglares de las Filipinas, el 15% reside en la Bahía de Ulugan. En las proximidades de la Bahía de Ulugan, este estudio se realizó con una comunidad granjera y pescadora de bajos ingresos denominada “Barangay Tagabinet” (41).
  • Se observaron problemas duraderos relacionados con la destrucción del hábitat de los manglares: “Aunque la acuicultura intensiva tiene corta vida, la destrucción de los manglares perdura. Vimos un bosque de manglares que había sido limpiado y fue incapaz de recuperarse aun después de seis décadas de abandono, probablemente debido a que su hidrodinámica, salinidad y acidez se habían modificado, además de los bajos niveles de nutrientes y la pérdida de sustratos esenciales”(46).
  • Para combatir estos problemas y proteger los manglares de la Bahía de Ulugan, se adoptó un método transdisciplinario conocido como “ciencia posnormal”. La técnicas utilizadas por la ciencia posnormal son las siguientes: “En primer lugar, dada una incertidumbre dominante y valores en disputa, extiende la noción de pericia técnica para incluir el conocimiento y los valores de las partes interesadas que están íntimamente familiarizadas con el sistema que no se encuentran limitados por los factores disciplinarios. En segundo lugar, reconoce el valor de la sabiduría de las personas, los conocimientos locales, las pruebas anecdóticas, el periodismo de investigación y los relevamientos de pequeña escala en la toma de decisiones, además de la opinión de los expertos y las pruebas científicas convencionales. En tercer lugar, acepta que las decisiones urgentes que implican grandes riesgos deben tomarse con información limitada y reconoce que el costo de obtener más información es la posibilidad de obtener resultados irreversibles y catastróficos. Finalmente, la ciencia posnormal reevalúa la forma de considerar la calidad de una decisión” (43-44).
  • La comunicación entre las partes resultó muy importante en este estudio: “Una de las tareas más importantes de la ciencia de la conservación es la comunicación de los resultados a los que detentan el poder y la autoridad de manera que los haga actuar. En el caso del estudio de Tagabinet, estos son los funcionarios del gobierno. Una vez más, los socios de las ONG demostraron tener un valor particular para su experiencia en la comunicación con los gobiernos y los medios. Una vez que sintetizamos satisfactoriamente los resultados de nuestros análisis, nuestros socios de las ONG organizaron una conferencia de prensa”(47).
  • El proyecto de conservación de los manglares fue un éxito. En conclusión: “Después de la conferencia de prensa final, la comunidad demolió los estanques de acuicultura más nuevos. Los estanques que estaban en funcionamiento quedaron intactos para permitir la cosecha, pero esos también se drenaron en unos pocos días. Además de la destrucción de los diques, el alcalde Hagedorn implementó un plan de restauración de monitoreo de los manglares de la ciudad de Puerto Princesa. Cinco meses después del talle, los niños plantaron 10.000 manglares in el antiguo hábitat de los manglares y siguen en marcha proyectos de reforestación anuales”(48).
     

 

Trabajos citados: